DIRECCION NACIONAL DE RECURSOS ADULTOS
 

Asesor Personal de Formación - APF

¿Qué es?

El Asesor Personal de Formación (APF) Es un adulto Scout que, generalmente, actúa en la misma estructura de la asociación en la que se desempeña el participante o en aquella que este lo mas próxima posible. Su labor consiste en facilitar y asegurar el aprendizaje y desarrollo de un dirigente durante la etapa elemental del proceso de formación, esto es, hasta que obtenga la certificación de calificación formal que otorga la asociación para cada cargo, como lo es la obtención de su Insignia de Madera.

Su tarea primordial es:

Ayudar al dirigente a reconocer sus propias necesidades de formación y a planificar como satisfacerlas, haciendo uso de los recursos disponibles en el sistema de formación de la asociación, así como de otros recursos que se pueden identificar en la comunidad.

El APF asegura el carácter personalizado de la formación, debe considerar las necesidades individuales del dirigente y las características del contexto cultural y social en que se desenvuelve, tanto en relación a la función que desarrollará como en atención a las capacidades, aptitudes y requerimientos singulares de la persona.

¿Quiénes pueden ser APF?

Todo aquél que sea nivel avanzado en cualquier rama y posea las siguientes condiciones personales:

  • Autenticidad en la labor que realiza.
  • Sensibilidad para contactarse con el dirigente.
  • Actitudes de comunicación y apertura.
  • Humor que haga agradable las relaciones.

¿En qué momento entra en acción el APF?

Al terminar el cursante su nivel básico podrá escoger a su APF a través de la página Web de la Asociación, que tendrá un link para el acceso a toda la información relacionada con el Asesor Personal de Formación.

¿Algunas funciones y responsabilidades del APF?

  • Estar formado, activo y actualizado como APF.
  • Ayudar al dirigente a diseñar su plan personal de formación, trazando un mapa de módulos y actividades que el dirigente realizará para acercarse a la capacitación que necesita para el cargo que está desempeñando.
  • Recomendar al dirigente las actividades de formación que, dentro o fuera del movimiento, le ofrezcan la oportunidad de adquirir o desarrollar las competencias que requiere para su cargo.

En conclusión

La tarea del Asesor Personal de Formación no es fácil, pero es vital, llena de satisfacciones, pero también de esfuerzo y dedicación.

Un buen APF aporta a la formación de un dirigente, tal vez más que un excelente Capacitador. Esto es debido a que la relación personal, afectiva, anímica entre el Asesor Personal y el dirigente es más profunda y prolongada en el tiempo.

 

 

 
   
 

Asociación de Scouts de Venezuela. Fundada el 12 de mayo de 1913
Registrada en la Organización Mundial del Movimiento Scout el 1ro de junio de 1936